La automedicación es una tendencia muy común entre la población, puesto que se tiene la idea de conocer algunos fármacos y para lo que son prescritos, sin embargo médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) delegación Oaxaca, advierten sobre los riesgos de este hábito que puede tener serias complicaciones y diversas consecuencias.

 

De acuerdo con la doctora Perla Vazquez Altamirano, Coordinadora de Prevención y Atención a la Salud del IMSS, la mayoría de las veces se consumen fármacos que se venden sin receta médica o aquellos que se han comprado anteriormente con dicha receta, sin siquiera fijarse si están vencidos o no, poniendo en riesgo su propia salud.

 

Por ejemplo, es común que en temporadas de frio los jarabes para la tos, antigripales y descongestionantes sean los más consumidos por la población, sin embargo se debe tener en cuenta que no todo organismo es similar y lo que puede hacer efecto en una persona no tiene que precisamente reaccionar en otra, puesto que algunas personas pueden sufrir los efectos adversos de los fármacos consumidos.

 

Las reacciones pueden ir desde un simple malestar estomacal, una alergia, hasta sufrir los efectos tóxicos de un fármaco usado en forma inadecuada. Otro riesgo no menor asociado a la automedicación es el de enmascarar síntomas y, con esto, retardar el diagnóstico de una posible enfermedad subyacente.

 

Por lo anterior, la Coordinadora de Prevención y Atención a la Salud del IMSS, exhorta a la población no tomar ningún medicamento sin que este haya sido prescrito por un médico. Tener en cuenta que todo medicamento tiene su periodo de reacción, por ello se prescriben días y horas de consumo.

 

Es necesario, subrayó Vazquez Altamirano, que conserve los medicamentos en su embalaje original. Éste contiene información importante como la caducidad, el lote, si debe guardarse en refrigeración, además de que protege el medicamento y garantiza su adecuada conservación.

 

Evite el consumo de alcohol cuando esté tomando medicamentos porque puede afectar a su capacidad de reacción, por ejemplo, en la conducción de vehículos o en la realización de otras actividades peligrosas, en caso de embarazo, lactancia materna, presencia de enfermedades crónicas o bien si se trata de niños. Consulte siempre al médico antes de tomar cualquier medicamento.

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