2020, Año Internacional de la Sanidad Vegetal

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Es necesario que la sociedad en su conjunto se involucre en la protección de la salud de bosques y selvas para erradicar el hambre, reducir la pobreza, preservar el medio ambiente e impulsar el desarrollo económico, afirma la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), instancia que lanzó la convocatoria para celebrar este 2020 el Año Internacional de la Sanidad Vegetal.

La iniciativa la llevó Finlandia al seno de la FAO, con la autoridad de ser uno de los países con mayor reconocimiento global por sus logros forestales, ya que el origen de su riqueza son sus bosques, y su industria forestal privilegia los aspectos medioambientales y de biodiversidad en la explotación y la repoblación forestal.

Datos de la FAO consignan que México posee aproximadamente 64 millones de hectáreas de bosques de clima templado y selvas que abarcan en total el 32% del territorio nacional, y adicionalmente cuenta con 56 millones de hectáreas de matorrales y cerca de 2 millones más de vegetación hidrófila, recursos de gran importancia social, económica y ambiental.

El organismo internacional explica que, en México, las plagas y enfermedades forestales constituyen un factor importante de degradación de los bosques de clima templado; ubica como causa principal de la propagación de plagas, el largo tiempo que en ocasiones demora su control, lo cual demuestra una alta incidencia en las áreas naturales protegidas (ANP).

Otra causa importante de propagación la atribuye la FAO a los esquemas de manejo forestal usados en el país, los cuales favorecen la fragmentación y liquidación rápida de los excedentes forestales, que generan paisajes fragmentados, poco saludables y con alto riesgo para el ataque de plagas y enfermedades.

Además, la capacidad de control fitosanitario es insuficiente para el aislamiento doméstico y para evitar la incursión de plagas exóticas, indica la FAO, la cual  además cita que reportes oficiales muestran un alto riesgo de entrada de plagas exóticas capaces de causar daños económicos, ambientales y sociales de gran magnitud, como la palomilla gitana que atacaría frutales de importancia económica para el país. Advierte que las plagas pueden dañar hasta el 40% de la producción de los cultivos que sirven como alimento humano.

Aun así, y según reportes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), México registra uno de los más importantes estatus sanitarios a nivel mundial que lo consolida como una potencia productora y exportadora de alimentos.

Datos oficiales indican que la vigilancia epidemiológica fitosanitaria que se desarrolla en el país mantiene ausentes mil de las mil 247 plagas presentes en el mundo, y que mediante la Unidad de Inteligencia Sanitaria del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria (Senasica) se analiza y genera información para reducir los riesgos.

A principios de octubre de 2019, el Gobierno de México exhortó a medio centenar de organizaciones agrícolas, académicas y científicas a impulsar la celebración del Año Internacional de la Sanidad Vegetal que representa una oportunidad para que gobiernos y sociedad tomen conciencia sobre su importancia.

Para la agricultura sustentable, por ejemplo, la fitosanidad es de importancia capital porque facilita el desarrollo económico y comercial, genera prácticas responsables que reducen la dispersión de plagas y fomenta la innovación científica.

Mantener sanos bosques y selvas nos compete a todas las personas, somos, corresponsables de prevenir, controlar y erradicar plagas que afectan a los vegetales, sus productos o subproductos, porque la sanidad vegetal es fundamental en el desarrollo del campo mexicano ya que contribuye al bienestar humano, genera riqueza y paz social.

De acuerdo con el Instituto de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, quienes sean propietarios y legítimos poseedores de terrenos forestales o temporalmente forestales están obligados a dar aviso de la posible presencia de plagas y enfermedades a la Comisión Nacional Forestal, instancia que elaborará el informe técnico fitosanitario correspondiente.

Si aquilatamos las bondades de la fitosanidad, como mejorar la producción agrícola, impulsar el desarrollo económico, proteger los bosques y la biodiversidad, fomentar el comercio, mitigar los efectos del cambio climático, respaldar los esfuerzos encaminados a reducir el hambre, la malnutrición y la pobreza, y proteger el medio ambiente, podemos concientizarnos de la importancia de involucrarnos en la conservación de la masa forestal de nuestro país.

 

 

 

 

FUENTE DE LA INFORMACIÓN : https://www.gob.mx/semarnat/articulos/2020-ano-internacional-de-la-sanidad-vegetal-236179?idiom=es

 

 

 

 

 

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