COLUMNA PIEDRAZOS

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COLUMNA PIEDRAZOS

HÉCTOR NARVÁEZ

UN MÉXICO DE CABEZA
Segunda y última parte
Pareciera que hay dos países, o dos grupos de habitantes: Los que tratan de ser responsables. Y a los que les vale todo.
Y esa división, ha sido utilizaba muy bien por unos cuantos que siempre han manipulado al pueblo. Nada más, que esto vino a complicar el actual escenario al que nos enfrentamos.
Ese México que está de cabeza, si es por culpa de una parte del Gobierno y de políticos oportunistas, pero también es culpa de un sector de la sociedad.

LAS SECUELAS
Apenas ayer hacía este análisis y se conocía el hecho tan lamentable que sucedió en el municipio de Venustiano Carranza, en donde la población perdió el control.
Ya había visto niveles de estupidez, pero lo que sucedió aquí, si asalta mi capacidad de asombro.
En los últimos días, como sucede en una gran parte de los municipios de Chiapas, han aumentado los casos de contagios por el coronavirus. Pero, alguien quien se creyó más listo que los demás, subió a Facebook una publicación, de que la pandemia no existe y que habían atrapado un dron que supuestamente andaba soltando el polvo que los mataba.
Así como lo publique ayer en Facebook, se olvidó este grupo de habitantes de Venustiano Carranza, que organizaron no una, sino por lo menos tres peregrinaciones en Semana Santa. Es decir, no cumplieron con las medidas de la contingencia hace más de un mes, al provocar aglomeraciones.
Pero, muy envalentonados los pobladores, quemaron la presidencia municipal, saquearon la tienda comercial de Elektra –la del empresario que tanto llama a regresar a la normalidad–, quemaron la casa de los padres del alcalde, la casa de sus abuelos y la casa de la madre del Gobernador Rutilio.
Y nunca se pusieron a pensar: ¿drones en un municipio tan pequeño? ¿Un ataque bacteriológico en Chiapas? Eso, ni siquiera le sucede a Irak, en el Medio Oriente, que tiene varios enemigos a quienes les sobra razones y ganas para hacerlo.
Pero, es el reflejo de que no hay conciencia social. Es una de las muchas secuelas de la falta de responsabilidad en la que cayó una gran parte de la población ante esta emergencia.

LAS PRESIONES
Y mientras esto sucede en Venustiano Carranza, en Chiapas, en la Ciudad de México sigue un grupo de empresario insistiendo en que se regrese a las actividades a partir del 1 de junio.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador lo ha llamado “la nueva normalidad”. Y está tan animado, que la siguiente semana retomaría sus giras, ahora usando “cubrebocas”, que tanto insistió en que no lo necesitaba.
Me cuentan que, en la capital del país, está tan dura la presión, que ahora hasta entraron a exigir los líderes de los tianguis y del comercio popular, los ambulantes, quienes ya llevan de organizados como 20 años.
Y alegan que tienen mucha necesidad y que ya no aguantan la parálisis de la economía. Es lo que le han dicho a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, a quien prácticamente la traen amenazada de que, si no les hace caso, ellos van a actuar.
En la capital del país, que es el epicentro de la pandemia, la urgencia de algunos empresarios no es ayudar a los enfermos en los hospitales y detener los casos, sino hacer dinero alegando “necesidad” y provocar un mayor contagio.
Ahora podemos entender aquella avalancha de comentarios en las redes sociales que ayudaron a la confusión en la que hoy estamos inmersos: “el virus no existe”, “se va a morir con el calor”, “es solo una gripita”, “se muere con alcohol”, “solo se morirán los que ya están muy enfermos”, “yo no conozco a nadie que se haya enfermado de coronavirus”, y muchas ridiculeces, que han sido rebasadas por la realidad.
Pero, el problema aquí no es que un grupo de empresarios presionen al Gobierno. Lo grave es que el Gobierno se deje manipular por ellos.
La autoridad está para salvaguardar a la población, no para exponerla a un mayor riesgo. Aunque se resista esa población, pero ese es el deber de la autoridad.
Nada más, que hemos visto recientemente que los que están al frente de este régimen, buscan agradar a esa mayoría de mexicanos, como si siguiéramos en campaña, o para que no tengan mayores reclamos.
Aunque, tan grave se puso la emergencia, que eso en poco les está ayudado para tener contento a ese pueblo. Y ahora las autoridades, de todos los niveles, tienen por un lado las presiones de los empresarios y por el otro lado de esos ciudadanos que dejaron a su libertad y que hoy les echan la culpa de esta situación.
Pareciera que, con esta pandemia, se mostró que no hay amor a la vida, al próximo y a la familia.
Y que como resultado vemos que hay a una sociedad muy necia, la que ha formado parte de ese México de cabeza.
Ojalá recapacitemos y hagamos de este país, un lugar mejor. Empecemos con esta emergencia y sigamos demostrando que somos solidarios y que aprendemos de las tragedias.
Moraleja: No hay mal que por bien no venga
¡Nos leemos el lunes!
Comentarios: hectornarvaez@hotmail.com
Cel. 9642823259
Facebook: hector.narvaez.96
Hoy me puedes leer en el periódico quincenal Código Sur, de Tuxtla Gutiérrez. Y en 17 medios más

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