Freno. Guadalajara también ejerció esta acción en la estación La Normal. (Foto: Especial)
Freno. Guadalajara también ejerció esta acción en la estación La Normal. (Foto: Especial)

 

 

 

Además de los daños materiales que se registraron el domingo por la tarde y noche por la tormenta que dejó diversas inundaciones, ayer hubo otras consecuencias: las clausuras por parte de los ayuntamientos de Guadalajara y Zapopan en varios puntos.

Para empezar estuvieron las clausuras a las obras de la Línea 3 del Tren Ligero y al estacionamiento de Plaza Patria.

En marzo, este medio publicó un reportaje firmado por la reportera Violeta Meléndez en el que se documentó que en esta administración, el Ayuntamiento de Zapopan autorizó la excavación en la plaza comercial para a la ampliación del estacionamiento, pese a que estudios hídricos anteriores establecían que esto no era adecuado por los riesgos de inundación y el peligro que esto representaba para los usuarios.

Luego de la inundación del domingo, que se registró también en los dos niveles de estacionamiento, el Municipio de Zapopan informó que fueron 150 los vehículos afectados. Agregó: “El gobierno de Zapopan determinó así mismo clausurar la operación del estacionamiento de Plaza Patria en los dos niveles mencionados hasta que se dé certeza de que ante una eventual lluvia de magnitud similar se cuente con el equipo necesario para sacar el agua que llegue a ese punto”.

Estación en Patria

Otra clausura en el municipio se dio contra la estación Patria de la Línea 3. En un comunicado se especificó que desechos de la obra taponearon el colector a la salida de Plaza Patria, de acuerdo con lo detectado por las áreas técnicas del gobierno municipal.

Además, se detalló que tanto el dueño y los peritos “deberán presentar ante el Municipio un estudio de cómo van a mitigar, para garantizar que en un futuro no vuelva a ocurrir el fenómeno”, dijo el director de Obras Públicas, David Zamora Bueno.

Por otro lado, José Luis Tostado Bastidas, alcalde interino de Zapopan, coincidió en que la inundación no fue a causa de las omisiones del Municipio sobre las obras en Plaza Patria, sino por los desechos de la construcción de la estación de la Línea 3.

Precisó que la modificación de la plaza la autorizó la administración del priísta Héctor Robles Peiro, y la actual hizo “una modificación menor en el conjunto de las obras que fueron planteadas”.

Sin embargo, adelantó que en caso de presentarse alguna responsabilidad, “si alguna afectación se generó por virtud de cualquier autorización otorgada por cualquier autoridad, haremos valer los medios legales correspondientes y asumir la responsabilidad de quien corresponda”.

Pese los documentos presentados en referido el reportaje, donde se advierte del riesgo por la proximidad de los mantos freáticos, Tostado Bastidas dijo que en la revisión de los peritajes técnicos se asienta “que no habría una afectación a las referencias de los mantos acuíferos de la zona”.

Estación La Normal

No fueron 20 viviendas inundadas como en agosto de 2016, pero el domingo se repitió la escena con 14 casas anegadas en la colonia Alcalde Barranquitas: ocho casas sobre la calle Pedro Loza y seis en Santa Mónica por un fallo en el bombeo de las aguas pluviales de las obras de la Línea 3.

Ante la contingencia y malestar de los vecinos, el gobierno municipal clausuró la obra en la referida estación, aunque los trabajos continuarán, precisó el alcalde interino Enrique Ibarra Pedroza, y tras la evaluación “se espera una multa sin precedentes”.

La ocasión obligó a los representantes del gobierno de Guadalajara, del Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur), del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) y de la delegación Jalisco de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) a reunirse con los vecinos.

Tras la reunión, acordaron que los 50 vecinos afectados realicen un inventario de los daños a su patrimonio para que la aseguradora cubra las afectaciones. Por otra parte, la SCT y la empresa constructora se comprometieron a mantener personal 24 horas para tomar medidas preventivas para evitar una afectación de ese tipo.

El plazo fijado para la reparación de los cárcamos, así como de la revisión estructural de todas las fincas, terminará hasta el 15 de agosto, fecha en la cual se espera concluyan las obras de la estación La Normal.

El presidente municipal explicó que los vecinos solicitaron su integración a un comité interinstitucional para la supervisión de los avances de los trabajos.

El titular de Siteur, Rodolfo Guadalajara Gutiérrez, se comprometió a participar en las reuniones con los afectados y analizar la revisión de fincas, además del inventario de bienes, incluidos los automóviles.

El gobernador Aristóteles Sandoval Díaz adelantó que ante la presencia de irregularidades que originaron la inundación, se trabaja para conocer los daños. Adelantó que exigirán a la constructora la reparación de los daños en las calles de Pedro Loza y Santa Mónica, en cuya inspección se involucran autoridades federales, estatales y municipales.

Piden regidor donar quincena

El regidor priísta de Guadalajara Sergio Javier Otal Lobo hizo un llamado a que donen una quincena de su sueldo el presidente municipal, los ediles y funcionarios de primer nivel en el Municipio. Los recursos serían para ayudar a las personas afectadas por las recientes lluvias, indicó.

Serían alrededor de 4.5 millones de pesos (mdp) los que se recabarían de manera inmediata en caso que todos acepten el reto; en Guadalajara, las colonias Miravalle y Ferrocarril han sido de las más afectadas por las lluvias, por los que éstas deberían tener especial atención, señaló.

También exhortó a retomar las mesas interinstitucionales de trabajo para abordar el tema de las inundaciones y a crear una bolsa de 20 mdp para que el comité especial determine el uso de los recursos.

Además, propuso revisar las partidas presupuestales, pues se podrían descontar gastos en conceptos no prioritarios para redireccionarlos a damnificados por inundaciones y para obras de mitigación.

En caso que el resto de funcionarios no acepten el reto, aseguró que él sí donará una quincena de su sueldo. Martha Hernández Fuentes

 

 

Pasan el día entre baldes y jaladores

Después de la tormenta viene la calma, dicen por ahí, pero para los trabajadores y propietarios de locales en Plaza Patria, así como para los dueños de los carros que se quedaron atrapados en el nuevo estacionamiento subterráneo del centro comercial, el ajetreo fue lo que predominó durante el día.

La imagen se repetía a donde quiera que se volteara la mirada: lodo, charcos de agua y, adentro de los negocios, trabajadores jalando el líquido, otros sacando cajas y mercancía; otros sólo esperaban a los representantes de sus seguros.

En la planta baja de este centro comercial ningún local se salvó de que entrara el agua de la lluvia; incluso en la tienda departamental el líquido alcanzó los 5 centímetros. Sin embargo, en ésta no tuvieron daños en mercancía.

Dicha tienda abrió con normalidad en punto de las 11 horas y sus instalaciones eran las únicas en la planta baja que lucían como si nada hubiera pasado; pero al salir de ésta, en cada uno de los locales se veía algo de caos.

La parte más afectada fue precisamente la opuesta a donde se ubica la tienda departamental, la parte nueva le llaman sus visitantes, aquélla donde se ubican marcas reconocidas de ropa, calzado, joyería, lentes de Sol, entre otras.

También en este punto es por donde se puede llegar al estacionamiento subterráneo que autorizó la administración de Pablo Lemus, donde, de acuerdo con las cifras del ayuntamiento de la Ex Villa Maicera, quedaron atrapados 150 carros cubiertos por el agua.

En el lugar, desde temprana hora motobombas comenzaron a trabajar para extraer el agua, pero a las 11:30 horas era muy poco el avance y aún se veía que el agua cubría a varios carros.

“Mi camioneta está hasta abajo, en el sótano. Cuando llegué vi que había charcos y se me hizo raro porque aún no comenzaba a llover, esta parte (nueva) no la conocía”, contó el propietario de una Hyundai 2015, quien bajó al estacionamiento para ver los trabajos que realizaban.

De acuerdo con el hombre, la administración de la plaza se comprometió a hacerse cargo de los daños, algo que le da tranquilidad, pero ajustadores que atendían a clientes que también tenían sus vehículos debajo del agua dudaban.

“Mira, yo ahorita llevo cinco (clientes), la plaza está viendo la manera de pagar el deducible, pero por la cantidad de carros que hay allá abajo, la gente que está aquí y la que va a llegar al rato, quién sabe. Ahora sí que del dicho al hecho”, dijo el ajustador de la compañía Atlas.

Incluso el trabajador se aventuró en estimar que los daños superarán el millón de pesos.

Afuera de la administración había fila de los afectados que llevaban su documentación, algunos tranquilos porque sus seguros seguirían el trámite directamente con el centro comercial.

 

 

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