Economía y presupuesto: lecciones aprendidas 

0
866

Víctor Manuel Aguilar Gutiérrez

 

 

 

Si bien 2019 dejó importantes lecciones sobre economía y presupuesto a los estrenados servidores públicos de la 4T, los tres primeros meses de este año han sido definitorios para ubicar en la realidad a este gobierno que vive su sueño ideológico, creyéndose sus mentiras y cayendo en su propia trampa.

El presupuesto para 2019 fue diseñado con una sola prioridad: los programas sociales de bienestar. Bajo el paradigma presidencial, las causas de los problemas de México como la pobreza, la inseguridad, la desintegración familiar, entre otros, se resuelven en automático repartiendo dinero mediante los programas sociales. De acuerdo al presupuesto 2020 tan solo cuatro de los programas sociales impulsados por esta administración recibirán 206,390 millones de pesos.

Durante 2019 el financiamiento para estos programas sociales se dio mediante un asfixiante programa de austeridad y restricción presupuestal que prácticamente desmanteló las instituciones del estado mexicano afectando áreas tan sensibles como es el sector salud. Este grave error, hará que hoy el gobierno tenga que invertir de urgencia en el sector salud comprando más caro y en condiciones poco favorables para México. Por ejemplo, la adquisición en plena crisis de 5 000 ventiladores que se necesitan para enfrentar el problema del coronavirus en los hospitales del sector salud.

La pandemia del coronavirus a nivel mundial obliga a que México tome también previsiones debido al número de casos que ya se presentan en nuestro país. La cuarentena decretada, dentro de la fase  dos de la contingencia, representa un duro golpe a la economía nacional que se refleja en el bolsillo de las familias mexicanas. De acuerdo con especialistas, el tiempo que podría sobrevivir una persona sin ingresos en México es de menos de 15 días, ya que prácticamente la gente vive al día, aproximadamente el 60% de la economía está en la informalidad, frenarla significaría que seis de cada 10 mexicanos se queden sin ingresos totales. Lo grave es la incertidumbre de no conocer el tiempo que durará esta situación. Todas las empresas recienten ya los efectos, pero principalmente las micro y pequeñas se encuentra en peligro de cerrar. En Oaxaca alrededor de cien restaurantes han solicitado ya el apoyo de los tres niveles de gobierno.

El desplome del turismo tanto nacional como extranjero, ya impacta en muchas regiones del país que dependen de este sector, así como en la disminución en el ingreso de divisas.

Por si fuera poco, la baja en los precios internacionales del petróleo ya está afectando a las finanzas públicas nacionales. En el Paquete Económico del 2020 se estableció un precio del petróleo de 49 dólares por barril en promedio durante el año. Al momento de escribir este artículo, la mezcla mexicana se cotizaba en 13.01 dólares por barril. Por lo tanto, ese diferencial impacta inmediatamente en las finanzas públicas. Es importante considerar que Petróleos Mexicanos (Pemex) tuvo un costo de producción de 14.2 dólares por barril de crudo en el 2019, con un aumento anual de 3.4%, o 47 centavos de dólar por barril, en comparación con el 2018. En pocas palabras, hoy conviene más ya no producir, ni vender, ya que por cada barril que se venda lejos de obtener una ganancia se materializa una pérdida.

Hay que resaltar que México cuenta con un programa de coberturas petroleras diseñado para proteger los ingresos petroleros del gobierno federal y aminorar el impacto en las finanzas públicas.

Por ley en abril la Secretaria de Hacienda y Crédito Público está obligada a presentar a la Cámara de Diputados los Pre criterios de Política Económica del 2021, si bien se esperaba que el crecimiento sería de 1.7 por ciento, con estimaciones que van de 1.4 a 2.2 por ciento, hoy la firma de servicios financieros JP Morgan estima que la economía mexicana registrará una contracción de 7.0% este año, cuya mayor caída será en el segundo trimestre, donde decrecerá 35.5%.

Actualmente México no cuenta con recursos suficientes para enfrentar una crisis que podría ser mayor a las de 1982, 1994 o el 2009. Entre las cosas que sí puede hacer es cancelar o postergar el Tren Maya, el aeropuerto de Santa Lucía y la refinería de Dos Bocas para liberar recursos que pueden tener mejor uso en otros rubros. Hay 135,000 millones de pesos presupuestados en 2020 para los tres proyectos.

2020 representa un reto para esta administración, sin embargo, algunos funcionarios de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se muestran confiados, ya que el gobierno tiene disponible hasta 50% de los recursos del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP), que ascienden en su totalidad a 160,000 millones de pesos, pero no está claro cuánto se utilizaría y esperan en que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) tenga éxito en aumentar la recaudación hasta por 100,000 millones de pesos, cosa que a estas alturas se ve difícil de alcanzar.

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Gesoc y la Fundación Friedrich-Ebert-Stiftung (FES) estima, que México necesita aumentar el gasto entre 1.3 y 2.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para contrarrestar los efectos negativos de la crisis sanitaria y financiera ante la pandemia por coronavirus, por lo que recomienda  redirigir el dinero de inversiones prioritarias a actividades con un impacto inmediato para con este recurso generar empleos inmediatos y reactivar industrias como la construcción, la cual repercutiría en la generación de empleos, para la reparación de baches en diferentes partes del país, repavimentación de calles, instalación de alumbrado públicos, limpieza de espacios públicos y mantenimiento de edificios públicos. Además se recomienda la entrega de créditos exprés, provenientes del Instituto Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), para mejorar viviendas.

Será inevitable un presupuesto con déficit por lo que para financiarlo se requerirá o adquirir deuda, o aumentar la recaudación, o crear nuevos impuestos, o una mezcla de todas las anteriores además de reducción en el gasto público incluyendo un rediseño de los programas sociales.

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.