El bien mayor…

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El problema de la implementación de cambios en la administración pública:

el caso INSABI

Víctor Manuel Aguilar Gutiérrez

@aguilargvictorm

 

De acuerdo a la teoría administrativa el mejor momento para la implantación de cambios se da cuando la administración o el servidor público inician su encargo; sin embargo, cuando una administración o un servidor público son nuevos tienen el inconveniente de la inexperiencia o del desconocimiento del entorno particular, por lo que muchas veces decide postergar los cambios, teniendo posteriormente mayor resistencia por lo que frecuentemente los cambios no se consolidan. De acuerdo a Gustavo Quiroga Leos, el primer paso en el desarrollo de un programa de implantación de un cambio administrativo es determinar las actividades que deben desarrollarse y la secuencia de su realización. El siguiente paso es determinar los requerimientos en cuanto a personal, instalaciones, mobiliario y equipo, formas de oficina, manuales e instructivos de trabajo, etc., recursos que serán necesarios para cumplir con la implantación de las recomendaciones. Deben preverse también los obstáculos y las resistencias al cambio que presentarán quienes se vean afectados por los nuevos métodos de trabajo, y para ello es necesario incluir programas de información y orientación sobre la naturaleza, propósito sobre la bondad de las medidas que habrán de introducirse.

Por último, el programa de debe fijar el método de implementación que más convenga utilizar, de acuerdo con las características del nuevo sistema y las condiciones bajo las cuales se va a introducir. Existen varias formas para introducir mejoras administrativas y cada una responde al problema que se trate o grado de complejidad del sistema o cambio a implantar. Los métodos más usuales son: el método instantáneo, el método del proyecto piloto, la implantación en paralelo, el método parcial o por aproximaciones sucesivas.

Durante la administración del presidente Vicente Fox, cuando por primera vez se da la alternancia en México, los cambios administrativos tardaron en darse o incluso algunos no se lograron consolidar. La oposición y las resistencias a las modificaciones fueron mayúsculas. Los casos que se lograron consolidar con éxito se dieron en un ambiente adverso como el caso del Seguro Popular. El Seguro Popular se implementó a través de pruebas piloto y después a través del método de la implementación parcial o por aproximaciones sucesivas.

La administración del presidente López Obrador busca caracterizarse por realizar cambios profundos en la administración pública por lo que se ha autodenominado de la cuarta transformación. En su prisa el presidente y su administración cometen varios errores.

El presidente se rodea salvo excepciones de personajes sin experiencia y sin conocimiento del entorno administrativo del área de su encargo. En algunos personajes de los que se presume su “experiencia” no se encuentran actualizados, es decir, sus capacidades para los requerimientos actuales son obsoletas. Mucho del personal de carrera, con experiencia y capacidad probada fue despedida bajo criterios de austeridad.

Los criterios para determinar, diseñar, implementar y operar los cambios administrativos se dan bajo una lógica política y desde la visión unipersonal del presidente sin observar la teoría de organización y administrativa.

No considera las buenas experiencias del pasado, ya que se parte de la lógica de borrón y cuenta nueva. Si alguna instancia creada por administraciones anteriores antagónicas son exitosas, ahí centra el discurso para no dejar ningún viso del pasado. Por ello estancias infantiles y seguro popular desaparecieron sin importar el daño que cause a los usuarios de estos programas.

Por lo anterior, muchos de los cambios y las unidades administrativas creadas nacen con vicios de origen como disfuncionalidad, ya que las intenciones reales de corte político distan de la misión que como institución debe prevalecer en cada órgano administrativo.

El caso más claro y reciente ejemplo lo tenemos en el recién creado Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI). Si bien el Seguro Popular manifestaba áreas para corregir, el presidente prefirió eliminar todo el esquema completo incluyendo borrar los expedientes médicos de sus afiliados lo cual desde el punto de vista institucional representa una aberración. Empezar desde cero implica echar a la basura la experiencia y lecciones aprendidas en los años que duro el Seguro Popular.

El método que se eligió para implementar el INSABI fue el instantáneo. La realidad nos dice que no fue la mejor opción. La contrariedad en las declaraciones de los servidores públicos encargados de este tema respecto a las fallas y su gratuidad dejan más dudas e incertidumbre que certezas.

En lo político la realidad del nuevo sistema de salud INSABI, desnuda las contrariedades del discurso presidencial que en las palabras dice estar del lado del pueblo pero con sus acciones lo traiciona, ya que el costo de estos errores administrativos es la vida de los más pobres que recurren a este sistema para curar sus enfermedades encontrándose con cobros excesivos, falta de medicinas y servicios deficientes por falta de insumos médicos e incluso falta de médicos. Por otro lado, se anuncia que la familia del presidente no recurre a servicios de salud nacionales ya que recibe atención en los Estados Unidos, incluso en plena crisis del sistema de salud, su nieto nace en un hospital de Houston, Texas.

La salud es un tema sensible y prioritario para la población. Los ahorros, el combate a la corrupción, los experimentos así como los berrinches políticos no deben por ningún motivo poner en riesgo la vida de nadie. Urge que este problema se SOLUCIONE YA.

 

 

 

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