El señor de la selva.
El señor de la selva.

 El humano ha invadido la casa del emblemático felino mesoamericano; en México habitan menos de 4 mil ejemplares

Hasta principios del siglo XX, la casa del señor jaguar (Panthera onca) se extendía desde los áridos matorrales de Arizona y Nuevo México, en el sur de Estados Unidos, hasta las selvas de Misiones, en el norte de Argentina.

Con el devenir del tiempo su reino fue saqueado. Millones de hectáreas de selvas y bosques tropicales y subtropicales fueron deforestados y en su lugar aparecieron campos de cultivo, potreros, ciudades y pueblos. Una cacería feroz contribuyó a reducir la presencia del enigmático y más grande felino de América, ícono de las culturas mesoamericanas.

Este hermoso mamífero de 45 a 130 kg de peso, 1.70 a 2.30 m de longitud desde la nariz hasta la punta de la cola y con un promedio de vida de 20 años, presenta pelaje color café amarillento con rosetas negras de forma irregular y en algunos casos negro, es ágil para correr y nadar grandes distancias.

Ocelotl, en náhuatl, y balam, en maya, esta especie sombrilla que propicia la conservación de los ecosistemas que habita es el depredador más formidable del trópico americano. Se alimenta de gran variedad de vertebrados: más de 22 especies de mamíferos, aves, reptiles y peces, aunque las presas principales cambian según el ambiente y la situación geográfica.

Solo en las selvas tropicales húmedas del Golfo, más de 22 millones de hectáreas desde San Luis Potosí hasta Chiapas fueron su hábitat, pero hoy son menos de un millón de hectáreas que, como manchones, aparecen dispersas entre pastizales, cultivos y ciudades.

Hoy, advierten expertos del Instituto de Ecología de la UNAM (IE-UNAM) Panthera onca “está en mayor peligro de extinción de lo que se pensaba”. Existen en el mundo alrededor de 64 mil jaguares y 34 subespecies, de las cuales 33 están en peligro o en peligro crítico de extinción.

Se calcula que a la llegada de los colonizadores europeos, la población de jaguar en América reunía 100 mil ejemplares. Hoy, de los existentes, 90 por ciento habita la Amazonía –partes de Brasil, Perú, Ecuador y Colombia–, y es la única subespecie que, por el tamaño de su población, no está en riesgo, indican Gerardo Ceballos y Rodrigo Medellín, coautores –junto con 50 expertos más de 12 países– del libro El jaguar en el siglo XXI: la perspectiva continental.

Agregan que de las restantes subpoblaciones sobrevive sólo el 10 por ciento de los ejemplares, es decir, cerca de siete mil jaguares, de los cuales en México habitan menos de cuatro mil. Las poblaciones mejor conservadas, refiereCeballos, se encuentran en la península de Yucatán, Oaxaca y Chiapas, con alrededor de mil 800 ejemplares. En Sonora y Sinaloa podría haber alrededor de 400; en la costa media del Pacífico, en Nayarit, Jalisco y Colima, aproximadamente 300, y de Michoacán a Chiapas, 650.

Ante el Foro Internacional Jaguar 2030, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, realizado en Nueva York el 1 de marzo de 2018, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) dio a conocer cifras esperanzadoras del Segundo Censo Nacional de Jaguar: la población de la especie aumentó un 10 por ciento en la Península de Yucatán.

La CONANP anunció entonces a los representantes de 12 naciones que las políticas públicas de conservación llevarán a crear la primer Área Protegida Trinacional con Belice y Guatemala, para preservar al jaguar y la selva maya.

 

/cms/uploads/image/file/438518/PORTADA__24.jpg

Consulta nuestra revista digital

 

 

 

 

FUENTE DE LA INFORMACIÓN : https://www.gob.mx/semarnat/articulos/jaguar-el-senor-de-la-selva?idiom=es

 

 

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.