EL BIEN MAYOR…

0
954

La objeción de conciencia, derecho de médicos y enfermeras

Víctor Manuel Aguilar Gutiérrez

@aguilargvictorm

 

La objeción de conciencia sanitaria consiste en el rechazo a cumplir un acto o conducta cuando el contenido o los deberes que impone son contrarios a las normas éticas o convicciones del prestador de los servicios de salud.
Los fundamentos legales para ejercer la objeción de conciencia se encuentran en los artículos 1º y 24 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, artículo 12 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos “Pacto de San José de Costa Rica”, y artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
La objeción de conciencia sanitaria es un derecho que se ha reconocido previamente en otros 17 Estados de la República, entre los que se ubican los más “progresistas” como la Ciudad de México.
El personal médico y de enfermería que forma parte del Sistema Nacional de Salud, son profesionales de la ciencia y conciencia, que no pueden ser reducidos a un mero instrumento de la voluntad del paciente.
De acuerdo con el Artículo 10 bis de la LGS (publicado en el Diario Oficial de la Federación el 11 de mayo de 2018), el personal médico y de enfermería que forme parte del Sistema Nacional de Salud podrá ejercer la objeción de conciencia y excusarse de participar en la prestación del servicio que establece esta ley, pero existen dos limitantes: cuando se ponga en riesgo la vida del paciente o cuando se trate de una emergencia médica no podrá invocarse la objeción de conciencia, pues se incurriría en una causal de responsabilidad profesional.
Recientemente el Congreso de Nuevo León aprobó reformas a la Ley Estatal de Salud, en lo relacionado a la objeción de conciencia, para que personal médico y de enfermería puedan negarse a una atención con base a sus principios éticos y morales. Estas reformas fueron duramente criticadas por medios informativos, sin embargo, mucha de la información que los medios dieron a conocer resulta sesgada de su realidad.
En el estado de Oaxaca existen tres iniciativas de ley presentadas sobre el tema, una de ellas fue presentada por un grupo de médicos.
La preocupación principal de este grupo de médicos es sobre las recientes reformas al código penal que legalizan el aborto en Oaxaca, y aunque se contraponen a la Constitución Local fueron publicadas en el Periódico Oficial del Estado. Este grupo de médicos también presentó dos amparos en contra de las reformas mencionadas.
El grupo “Área Médica por la Vida de Oaxaca” argumentó que de acuerdo al conocimiento científico, en particular el conocimiento médico y el cual es verificable, la vida comienza en el momento de la concepción. Por ello, aseguraron que los médicos están en todo su derecho de recurrir a la “objeción de conciencia” que les permite no participar en dicho procedimiento debido a sus principios éticos.
El 19 de noviembre el grupo entregó una iniciativa legislativa sobre la objeción de conciencia con la que buscan proteger su derecho a no actuar ante alguna instrucción que vaya en contra de su conciencia profesional y ética médica.
Los médicos esperan que pronto su iniciativa pueda ser discutida y aprobada por el pleno del Congreso Local, pero antes deberá turnarse a comisiones y ahí dictaminarse. Así, mientras se sigue el proceso legislativo, decidieron presentar amparos en los tiempos que marca la ley.
La ginecóloga Carmen Reséndiz, resaltó que Oaxaca cuenta con infraestructura médica precaria en comparación con otras entidades, por lo que no está preparado para aplicar protocolos de aborto clínico: “¿Cómo quieren que en las unidades médicas y hospitales regionales se practique el aborto, cuando no hay equipo, insumos, instrumental o medicamentos para atender al 100 por ciento un embarazo?, por ello es alta la cifra de mortandad materna”.
La Dra. Adriana Jáuregui, cirujana del hospital comunitario de Nochixtlán donde se atiende a población rural comentó en relación a la falta de vicryl: “Si yo no cierro con esa sutura, ustedes se van a herniar y a necesitar otra sutura, o capaz se van a morir. Yo les puedo decir que en este momento no tenemos guantes, no tenemos analgésicos y los pacientes están comprando su vicryl”.
Por otro lado la Doctora Alejandra Villa señaló: “Nuestro sistema de salud tiene claras deficiencias que vivimos todos los días para salvar vidas, por lo anterior, todos los que trabajamos en este sector: médicos, enfermeras, psicólogos y personal en general, sabemos que el aborto es un procedimiento que lleva a la muerte y por tanto, va en contra de nuestras funciones y recursos”.
En las condiciones del sistema de salud de Oaxaca, la realización de abortos representa un riesgo para los médicos de incurrir en responsabilidades, ya que el eslogan “aborto seguro” es una falacia porque la falta de equipamiento y medicinas aunado a que el procedimiento para realizar este tipo de intervenciones se realiza a ciegas, es decir el médico no puede ver lo que hace, aumenta el riesgo de perforaciones de útero o hemorragias, lo cual lleva a la esterilidad de la paciente o a su muerte. Los fallecimientos por aborto han aumentado en lugares como la Ciudad de México, donde han pasado más de 10 años desde que su legislación permite la realización de abortos.
Bien por estos médicos, comprometidos con la ética de su profesión, que apelan a la razón más allá de “modas ideológicas” que proclaman derechos inexistentes, y en el caso de Oaxaca, la realidad nos dice que el aborto “seguro” representa una amenaza a la salud de las mujeres, contrario a lo que los diputados que promovieron esta ley dicen defender.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.