SORIAMENTE UNA VEZ, LAGUNAS DE RISA.

0
1101

OAXACA DE JUÁREZ, OAX., A 3 DE NOVIEMBRE DE 2020.

Hermógenes Beltrán García. 

Diario de muy joven y en la madurez también, a la hora que tuviera espacio asistía a la Hemeroteca Néstor Sánchez Hernández cuando funcionaba en la planta baja del Teatro Macedonio Alcalá, entonces como hasta antes de la pandemia y hoy, en el Museo de Santo Domingo, nos encontramos usuarios asiduos, donde se almacena la historia diaria, nos saludamos o nos reconocemos usuarios

Hace varios ayeres en la hemeroteca en las calles de Armenta y López coincidíamos varios entre ellos alguien con el que solamente nos hacíamos un saludo con inclinación de cabeza o al toparnos de frente saludarnos, asi pasaron días, semanas y meses hasta charlar de diferentes tópicos.

Ya en confianza de amigos intercambiábamos puntos de vista o caminar al zócalo o como pasando una instalación bancaria en las calles de Hidalgo y Armenta y López, me lo encontré y le dije ¡Hasta que te vi, Soria! Y me contesto ¡Soriamente una vez! El Maestro, Profesor Luis Soria Castillo y de ahí p´al real nos hicimos amigos.

Coincidíamos en la sala de El Imparcial al llevar nuestras entregas -el uso de la computadora no era generalizado y los trabajos los hacíamos tecleando en las máquinas de escribir- pero los lazos de amistad se fortalecieron más cuando en el diario El Imparcial, sus dueños nos invitaban a desayunos, nos reuníamos siempre los veteranos: Abel Santiago, Luis Soria Castillo y Gerardo Castellanos y el suscrito.

Fueron Luis y Carmelita, padrinos de confirmación y primera comunión de mi hija Dina Tzalil Beltrán Santiago para poderse casar por la iglesia católica con Juan José Benítez Bernal, por eso, nos reconocíamos como compadre-compadre

Honrar la amistad nos llevó a la familia Beltrán Santiago invitar a la familia Soria Pérez en casa ofrecerles una comida, estuvo Luis Soria Castillo, su siempre compañera y esposa amada Carmelita Pérez Espinoza con sus hijos y nietos; nos acompañaron: Rebeca Romero, Lizbeth Santiago que, no nos puso a bailar danzones, Martha Vasconcelos que si cantó canciones del ayer, Abel Santiago, Gerardo Castellanos, Antonio Toledo con Julia Astrid Suárez Reyna y la hija de ambos Astrid.

Cuando entraron a la casa, Luzbel se llevó una sorpresa, mis hijas le prepararon la bienvenida con una enmarañada tela con cuernos rojos y su tridente lo cual lo festejó; esos artículos de los llevó muy festivo. Fue un gran honor festejarlo de manera singular.

Los recuerdos fluyen del coahuilense por nacimiento, oaxaqueño por su decisión, la comarca lagunera recordaba cuando hice una nota sobre los ríos Nazas y Aguanaval pero que no me refería porque no conocía las Lagunas de Risa, de lejos se veían grandes lagunas pero eran de risa por su escasa profundidad, se caminaba varios metros, el agua si acaso llegaba a la rodilla, lo festejaba con su risa contagiosa.

Al ser vecinos en Xoxocotlán nos encontrábamos a temprana hora en la cancha de futbol, le daba vueltas y por cada una de ellas, en sitio escogido colocaba una piedra por vuelta que daba. Los fines de semana nos encontrábamos en parque deportivo anexo al panteón para charlar y siempre referirnos a los escritos en el diario.

El Maestro-Profesor, periodista y gran amigo Luis Soria Castillo pago tributo a la tierra que lo abrigó y su herencia se leerá en las páginas de El Imparcial. ¡Hasta pronto, amigo y compadre-compadre.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.